TERAPIA CON

Un Solo Miembro De La Familia

La terapia con un solo miembro de la familia se lleva a cabo cuando una persona dentro del grupo familiar está lo suficientemente motivada para buscar abordar las dificultades de una forma nueva y asumir su propia responsabilidad respecto a los problemas.

¿Qué razones pueden llevar a una persona a participar en sesiones individuales?

La depresión, la ansiedad, las adicciones, problemas para regular las emociones y otros síntomas son problemas por los cuales las personas suelen acercarse a consulta de manera individual. La terapia con un individuo también es indicada cuando una persona presenta dificultades en su relación de pareja, con los hijos, con su familia extendida o en el trabajo, y quiere trabajar en la parte de la problemática que le corresponde. Quien inicia un proceso terapéutico lo hace con la convicción de que su vida puede ser mejor y que él/ella puede modificar algo en sí mismo(a) para lograrlo.

Es posible que los problemas hayan surgido recientemente. En ocasiones estos se presentan después un cambio importante como la muerte de un familiar, una separación, una enfermedad, un cambio de residencia, o la incorporación de un nuevo miembro a la familia. También es posible que los problemas no sean nuevos y que hayan sido parte de la vida de la persona por muchos años.

Sin importar cuándo comenzaron a presentarse las dificultades, las personas se acercan a terapia buscando la manera de manejar tales dificultades y buscando mayor satisfacción en su propia vida.

Terapia con un solo miembro de la familia en Bethesda Family Therapy

El entender los problemas en el contexto de las relaciones interpersonales ofrece una perspectiva nueva y ofrece por lo tanto nuevas soluciones. En Bethesda Family Therapy los individuos aprenden sobre sí mismos, sobre su familia y el lugar que ocupan en ella. Desarrollan nuevas maneras de pensar sobre las  dificultades que los han llevado a buscar terapia y encuentran nuevas maneras de afrontarlas. Así mismo, desarrollan nuevas estrategias y habilidades necesarias para implementar los cambios necesarios y acercarse a su objetivo.

Resultados de la terapia

La mayoría de las personas reportan que la terapia les ha ayudado a reducir la tensión y experimentan mayor bienestar. Describen el ambiente de la consulta como un lugar seguro para explorar la propia vida, incluso en sus aspectos más dolorosos.

Muchos indican que rápidamente se reduce la intensidad en los síntomas y que, conforme el tratamiento avanza, se sienten más relajados y tienen mayor capacidad para relacionarse con otras personas de manera más constructiva.

Si embargo, no es raro que en un inicio los síntomas se empeoren antes de mejorar, y esto se considera parte natural del proceso. No obstante, si el esfuerzo se mantiene por un tiempo suficiente, la mayoría de las personas logran resultados muy satisfactorios, incluyendo la disminución o desaparición de los síntomas.

La experiencia de asistir a terapia resulta, por lo general,  en menor tensión, mayor claridad sobre la naturaleza de los problemas, y en el desarrollo de las habilidades necesarias para navegar de forma más efectiva los retos de la vida, presentes y futuros.

Duración del tratamiento

La duración del tratamiento varía. Algunas personas asisten a terapia durante un periodo corto de tiempo, y suspenden cuando se sienten mejor y consideran que pueden continuar avanzando por sí mismos. Esto puede suceder en un lapso de 6 a 10 sesiones.

Otras personas continúan con la terapia en la búsqueda de cambios más sustantivos. Estas personas generalmente tienen sesiones quincenales o mensuales durante un periodo largo de tiempo que se puede extiende por varios años.